Archivo | noviembre 2013

Ocultismo: ¿Qué es? y ¿Qué sucede si lo practico?

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Por “ocultismo” entendemos una influencia supra-humana o sobrenatural que no es de Dios y comúnmente lo asociamos con lo que tiene influencia demoníaca. En los Estados Unidos, el ocultismo es ahora mucho más popular que hace veinte años. Esto se manifiesta en la música popular satánica, las pandillas callejeras satánicas, el aumento de los adoradores de Satanás, el uso más extendido del horóscopo y el estudio de los signos del zodiaco y los juegos satánicos que pueden comprarse. A pesar de esto, mucha gente no toma el ocultismo seriamente, se ríen de la noción del poder del mal y no lo consideran parte del mundo “real” en que vivimos.
Estoy convencida de que la influencia demoníaca es muy real y constituye una amenaza peligrosa para nuestro bienestar espiritual. Lo que se escribe aquí es un resumen breve de una realidad que no deseo pasar mucho tiempo explorando y mi propósito es sencillamente impartirles conocimientos suficientes, para que se pueda cuando menos sospechar la presencia de lo oculto y puedan evitarla por completo.
 En su carta a los Efesios (1,3-10), San Pablo nos dice que Dios nos escogió en Jesucristo antes del principio del mundo. Estamos llamados a vivir limpios de pecado en su presencia. Dios nos llamó para ser sus hijos por medio de Jesucristo. Hemos sido salvados y nuestros pecados han sido perdonados en Jesús y mediante su Sangre. Esto muestra la generosidad de Dios, Nuestro Padre, hacia nosotros. El nos ha dado la sabiduría para comprender este misterio, este plan que nos reveló en Cristo.
  Somos cristianos bautizados y confirmados. En estas dos verdades hemos renunciado a Satanás, a sus obras y a sus promesas vacías del reino de las tinieblas. En el bautismo profesamos nuestra fe en Jesucristo y en la Iglesia. Ahora, el Reino de Dios está absolutamente opuesto al reino de Satanás. La salvación en Jesucristo presupone el rechazo del reino de las tinieblas, sin embargo, nuestra vida es una guerra espiritual. En su primera carta, San Juan (1 Jn 5,18-69) nos dice dos cosas: Que nacimos de Dios (por el bautismo y el Espíritu Santo) y que estamos protegidos por El para que el Maligno no pueda tocarnos, pero también nos dice que el mundo entero está bajo el Maligno.
 El Maligno puede tentarnos, pero no nos toca directamente a menos que le abramos la puerta. No debemos temerle, pero tampoco debemos buscarlo constantemente en los acontecimientos ordinarios de nuestra vida. No se concentren en los espíritus malos, sino fijen sus ojos y su fe en Nuestro Señor y Salvador, Jesucristo. Somos salvados sólo por Jesucristo, mediante la oración, nuestra adhesión a la Palabra de Dios en la Biblia, por nuestra fe en Dios, especialmente por la presencia de Jesús en nuestra vida diaria.
  Todos los dias recibimos influencia maligna en nuestra vida… ¿Cómo es el reino de Satanás, el reino de las tinieblas? Es una mentira que busca parecerse al Reino de Dios. Lean Isaías (14,12-15); se trata de Satanás. El profeta nos dice que, en su corazón, Satanás está determinado a ser como Dios.
Satanás quiere en su reino todo lo que hay en el Reino de Dios, pero su reino es una mentira; es falsedad. En el reino de las tinieblas hay culto y adoración falsa; hay oración maligna. Nos ofrece felicidad y paz falsa, nos da sabiduría y conocimiento falso. Así tentó a Adán y Eva (Gén 3,5). Satanás dijo: “No. Dios sabe que al momento que lo comiereis (el fruto prohibido) seréis como dioses, conocedores del bien y del mal.” En su reino, Satanás nos ofrece salud, que es la muerte y una protección falsa. Así como nos imaginamos a los ángeles del cielo cantando y adorando a Dios, así también hay una música especial en el reino de las tinieblas, que es mala.
 El reino de Satanás es una mentira. Quiere ser como Dios, pero en el primero de los Diez Mandamientos, Dios dijo a Moisés: “Yo soy el Señor tu Dios. No tendrás otros dioses fuera de mi” (Exodo 20,3). San Pablo nos dice que estemos en guardia: “El Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos renegarán de la fe, dando oídos a espíritus falaces y a doctrinas diabólicas” (1 Tim 4, l). Aferrémonos a nuestra fe en el Señor Jesús y en su Iglesia, pues nuestra salvación se logra por Jesucristo, mediante la oración, leyendo y estudiando la palabra de Dios en la Biblia y mediante la presencia de Jesús en en cada servicio y en cada oración diaria.

Cuando los israelitas estaban a punto de llegar a la tierra prometida, el Señor Dios les dió muchos mandatos relacionados con la verdadera adoración deseada por El y la adoración falsa que aborrecía. Este mismo Mandamiento es válido para nosotros en la actualidad.

 “Cuando hubieres entrado en la tierra que tu Señor te dará, guárdate de querer imitar las abominaciones de aquellas gentes. No se vea en tu país quien purifique a tu hijo o hija, pasándolos por el fuego; ni quien consulte adivinos, y haga caso de sueños y de agüeros; no haya hechicero, ni encantador, ni quien pida consejo a los que tienen espíritu pitónico y a los astrólogos, ni quien intente averiguar por medio de los difuntos la verdad. Porque todas estas cosas las abomina el Señor; y por haber cometido semejantes maldades aquellos pueblos, acabará con ellos a tu entrada. Tú has de ser perfecto y sin mácula para con el Señor Dios Tuyo” (Dt 18, 9-13).

El Señor dice que debemos ser sinceros con Él. No podemos servir a dos señores. Jesús dice: “Quien no está conmigo, está contra mi” (Mt 12, 30). Debemos ser firmes en nuestra resolución de seguir solamente al Señor.

  Consideremos ahora algunos ejemplos de poder y conocimiento prohibidos. Cuando hablamos de conocimiento prohibido queremos decir el que es obtenido fuera de la influencia divina o por el camino normal en que los humanos tenemos conocimientos. Ninguno de nosotros conoce el futuro; mediante nuestro conocimiento de circunstancias particulares podemos saber qué pasaría posiblemente. Esto es una cosa. Buscar conocimiento del futuro o conocimiento íntimo de alguna otra persona, aparte de Dios y con la ayuda de clarividencia y espíritus, es lo que significa conocimiento prohibido. Poder prohibido es cierta clase de poder mágico que produce efectos, apartado de Dios y en cierta manera que está más allá de los medios humanos ordinarios.

El reino de las tinieblas y el conocimiento prohibido

   “No os desviéis de Dios en busca de magos, ni consultéis a adivinos, porque seréis por ellos corrompidos. Yo, el Señor Dios vuestro” (Lev 19,31). “La persona que se desviare para ir a consultar a los magos y adivinos, y se abandonara a ellos, yo mostraré mi saña contra ella y la exterminaré de en medio de su pueblo” (Lev 20,6).

La astrología y los horóscopos son costumbres paganas

 Los adivinos tratan de predecir el futuro mediante el uso de lo oculto, la magia o superstición. Está prohibido buscar el conocimiento del futuro usando cartas de baraja, de tarot, la bola de cristal, el estudio de la mano, las estrellas, examinando el hígado de animales muertos, lanzando flechas, usando la ouija o cualquier otro medio supersticioso.

Un médium es una persona que tiene conocimiento inmediato o secreto, ya sea por algún poder dudoso de sí mismo o mediante el poder de algún espíritu malo que trabaja por su medio. En el Libro Primero de Samuel (Reyes), capítulo 3, leemos cómo el Rey Saúl consultó a un médium y murió al día siguiente. En el 1 Crónicas 10:13 dice que Saúl murió por este pecado.

Astrología y horóscopos

   Jeremías 10,2 – “Esto dice el Señor: No imitéis las costumbres de las naciones; ni temáis las señales del cielo, que temen los gentiles.” Mediante el estudio de las estrellas y planetas, un astrólogo calcula un horóscopo sobre la base del mes y el día de nacimiento de un individuo. El horóscopo es una predicción de eventos que pudieran suceder, basado en el movimiento de las estrellas y planetas. Aunque miles de personas siguen los horóscopos con más o menos interés, esto es un tipo de adivinación. Aunque Ud. diga no creer en horóscopos y solamente lee el suyo por diversión, debería abandonar esta práctica, pues el horóscopo diario puede influirnos fácilmente de vez en cuando y es un modo en que nos hacemos receptivos a lo oculto. Si quiere vivir en el Reino de Dios, renuncie a los horóscopos y a todos los otros medios de adivinación. Deben ser destruidas las barajas, ouijas y otras cosas usadas para adivinación.
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El reino de las tinieblas y el poder prohibido

 La brujería o magia supersticiosa se usa para producir efectos que están más allá del poder humano. Estos efectos pueden ser buenos o malos y se realizan por medio de palabras o gestos mágicos, por el uso de hierbas mágicas, polvos, líquidos o cosas similares. Con frecuencia hay una invocación especial al diablo. Males físicos son dirigidos contra individuos, a causa de odio o celos. Todos hemos oído sobre alfileres clavados en muñecas, el mal de ojo, la maldición de alimentos o bebidas que mediante el poder de las tinieblas deben causar daño, enfermedad o muerte; esto es brujería. En la actualidad, las brujas pueden encontrarse casi en todas partes y con frecuencia son presentadas bajo una luz positiva. Recuerden que toda persona envuelta en adoración falsa, que busca conocimientos prohibidos o usa poderes prohibidos, deberá ser evitada a toda costa.

También hay un interés creciente en la brujería africana: el vudú. Los dioses del vudú son “malos y buenos” y el servicio de esta práctica empieza usualmente al anochecer, terminando al amanecer. Con frecuencia incluye el sacrificio sangriento de una cabra o un pollo, hay oración y canto, se supone que los dioses entran brevemente en la persona durante el ritual.

 Algunas veces se usan objetos católicos en el vudú y la brujería, tales como imágenes de santos, crucifijos, velas, agua bendita y oraciones católicas, así como otros objetos y oraciones. No se dejen engañar por la naturaleza aparentemente religiosa de lo que sucede.

Si Uds. tienen objetos y oraciones que han sido usados en brujería o les han sido dados por alguna bruja, deben destruirlos por completo.

 Si han estado envueltos en brujería, deben renunciar al demonio, renunciar a la brujería que hayan practicado y a toda brujería, pedir perdón a Dios y confesar su pecado. En el perdón de Dios, hay el Poder Divino necesario para librarse de la influencia del mal.

Amuletos

 Esta es una forma de magia en que se cree que un objeto particular tiene el poder de atraer el bien y alejar el mal. Estos son particularmente malos cuando nos son dados por un adivinador, espiritista, “curandero” o alguna persona envuelta en lo oculto. Cuando el objeto es usado en la persona o llevado en la cartera o colocado en el hogar, significa que la presencia maligna siempre está con nosotros.

Algunos ejemplos son: Llevar ajo en la bolsa para tener siempre dinero, mantener unas tijeras abiertas para la buena suerte, mantener hierbas especiales en un frasco, usar una media luna al cuello o un collar de ajo, poner alfalfa y flores frente a una estatua, tener ídolos orientales o indostanos en la casa, etc. Mucha de la joyería usada al cuello hoy día representa algo usado en brujería y usualmente la gente la usa inocentemente.

 Debemos tener cuidado de no usar medallas religiosas y estatuas de una manera supersticiosa. Ninguna medalla, estatua o artículo religioso tiene ningún poder o suerte conectado con ella. Las medallas, estatuas o velas son solamente señales de adoración a la idolatría hacia el santo de su preferencia para quienes creen que puede interceder ante Dios por nosotros. Toda adoración es dada a Dios y a El solamente.

Todos los objetos descritos anteriormente o cualquier objeto usado de una manera supersticiosa, debe ser destruido o botado. Cuando se usa joyería que corresponde a algún signo del zodíaco o algo que representa brujería, inocentemente podemos dar entrada al reino de lo oculto. La gente usa medallas religiosas porque piensan que  buscan la intercesión de las vírgenes o de los santos y desean la protección y la bendición de Dios. Usar algo que representa lo oculto, aún de una manera inocente, es simbólico de una dependencia del poder de las tinieblas. No deberíamos vacilar en deshacernos de este tipo de joyería. Deseamos pertenecer al Reino de Dios o no lo deseamos.

 Renuncien a Satanás, renuncien al uso de amuletos y pidan perdón a Dios. Si usted esculpió o talló deliberadamente tal objeto para alejar el mal o atraer buena suerte, evite hacerlo y pida perdón a Dios. Ponga su fe, no en el reino de las tinieblas, sino en Jesucristo que sana, salva, protege y nos ama.

Espiritistas o iglesias espiritistas

 El espiritismo envuelve la comunicación con los muertos o con el mundo de los espíritus, por algún medio psíquico u oculto. Debe tenerse mucho cuidado, porque mucha gente es engañada. Puede haber el uso de la Biblia, agua bendita, estatuas de santos e himnos católicos. Los espiritistas con frecuencia creen en la paternidad de Dios, en hacer el bien a otros, la responsabilidad personal por los actos del individuo, la recompensa por las buenas obras y el castigo por las malas. Muchos de ellos dicen ser cristianos y aún católicos y profesan la fe en Jesús.
 Siempre hay, sin embargo, un intento peligroso de comunicarse de alguna manera con los muertos o con espíritus. Esto puede ser mediante una sesión especial o tal vez la persona sólo parece entrar en trance. Los espiritistas están envueltos algunas veces en curaciones, brujerías, adivinación y hasta en la bendición de los hogares para protegerlos. Algunas veces creen también en la reencarnación.

Reencarnación (Teosofía)

 Esta es la creencia de que el alma, después de la muerte, pasa al cuerpo de otro ser humano, animal o planta, o hasta a un objeto. Muchos cultos o religiones orientales creen en esto. En el Hinduismo, se cree que el dios Visnú tuvo varias reencarnaciones como pez, enano, la persona de Rama y como Krishna, en las diferentes edades del mundo. Esto es contrario a la Biblia y a toda creencia cristiana en la otra vida. “Porque está escrito que el hombre muera una vez y después de la muerte sea juzgado” (Heb 10,27). Aquellos que están envueltos con espiritistas deben renunciar a Satanás, renunciar al espiritismo, y pedir perdón a Dios.

Curaciones mediante la superstición “curanderos” y “santeros”

No importa que haya estatuas, agua bendita, crucifijos, oraciones a Jesús, a la virgen que sea, y a los santos, si hay cualquier práctica supersticiosa, es malo. Algunos ejemplos son:
– el uso de amuletos o de un tomate para lavar el cuerpo, colocando el resto bajo la cama,

– limpiar el cuerpo con huevos o limones y quemar estos con carbón,

 – usar agua de rosas y alcohol como remedio (a veces, esto fue preparado colocando un esqueleto en el agua durante seis horas, seguido de canto y oraciones sobre el agua).

Algunas veces el “curandero” receta alguna vitamina especial y también oraciones “católicas” que deben rezarse. Ninguna de estas oraciones deber decirse en estas circunstancias, porque fueron preparadas bajo la influencia del mal. Otros ejemplo incluyen: – tomar un baño especial, preparado con vino, flores, pan, canela, azúcar negra y agua de un río, – envolver a la persona en un vendaje especial cortándolo poco a poco y enterrándolo en una fosa reciente, en el cementerio.

    Estas son unas cuantas de las supersticiones usa das, pero hay muchas más. Algunas veces la gente reza a Dios y a los santos y luego busca alivio en el reino de las tinieblas. Muchas veces Dios no sana por medio de oraciones o doctores, porque desea que el alma sane primero del odio, celos o algún otro pecado. El sabe lo que hace y nosotros tenemos que escoger entre el poder de Dios y el poder del mal. Si Ud. tiene algunos objetos que se hayan usado en estas curaciones falsas, destrúyalos; renuncie a Satanás y a este pecado, pida el perdón de Dios.

Hipnotismo

 Aunque el hipnotismo es usado ahora por doctores respetables, dentistas o terapeutas, en el pasado estaba relacionado con lo oculto y la superstición.
A pesar de que es legítimo, hay cierto peligro que debe ser considerado muy cuidadosamente. En el hipnotismo, uno entrega por cierto tiempo su propia capacidad de razonar; la voluntad del hipnotizado depende del hipnotizador y puede haber consecuencias indeseables que resulten de esta técnica.

Se debe evitar someterse a un hipnotista, a menos que exista una razón poderosa; nunca debe hacerse con el propósito de divertirse.

Música

  En nuestros días, cierta música de rock, tocada por grupos musicales “satánicos” presenta problemas adicionales. Esta música con frecuencia glorifica a Satanás y a veces despierta deseos de cometer suicidio, usar drogas, cometer perversiones sexuales, y también se ha sabido que incita a la violencia física. Hasta el infierno se presenta como el fin deseado de la vida. La maldad se encuentra en la combinación de letra, ritmo y ruido. Estos discos y cintas no deberían tenerse en el hogar, sino destruirse, aunque hayan costado una cantidad considerable de dinero. ¡Escoja el Reino de Dios!
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Adoración al diablo

  No es necesario decir que rezar al diablo, adorar a Satanás, leer la biblia satánica o tomar parte en la Misa Negra que ridiculiza la Crucifixión de Jesús y la celebración de la santa cena, son algunos de los pecados más serios que se pueden cometer.

En algunos de los cultos satánicos algunas veces hay sacrificios a Satanás que consisten en la horrible muerte de animales y en algunas partes hasta el asesinato de infantes humanos. El secreto que rodea estas actividades, permite a la “iglesia de Satanás, ” obtener cierta respetabilidad en nuestra sociedad y hasta tener en algunas partes los mismos derechos legales que cualquier otra iglesia.

 No se deje engañar; tomar parte en esta iglesia falsa es un asunto muy serio. Los católicos que deseen arrepentirse, deben renunciar a esta religión falsa sin importar el costo, renunciar de corazón a Satanás y a su pecado y confesar éste en el sacramento de la reconciliación.

El movimiento de “la Nueva Era” (“New Age”)

   Aunque hace algunos años era virtualmente desconocido, este movimiento está aumentando en popularidad a nivel internacional. En la superficie parece ser un movimiento pro “paz,” pero en mi opinión, definitivamente pertenece a lo oculto, porque presenta algunas características básicas que están identificadas con lo oculto, aunque no se menciona a Satanás.

Por ejemplo, el “dios” de la Nueva Era no es el Dios de la Cristiandad y el Judaísmo, sino una fuerza energética impersonal en que consiste el universo. Esta es una forma de panteísmo. Para nosotros, Dios es Creador y Señor de todo, somos sus criaturas; pero en la Nueva Era, Jesús se convierte en uno de muchos maestros espirituales que logró descubrir su más alta identidad. La creencia es que en la Nueva Era también podemos ser iluminados mediante nuestros propios esfuerzos, no mediante la revelación y la gracia de Dios.

Algunas veces, el movimiento de la Nueva Era es llamado movimiento por la paz. Se dice que cuando formamos parte de esta “Convergencia Armónica” podemos atraer, en cierta manera, una fuerza poderosa que está más allá de nosotros, para lograr la paz del mundo; sin embargo, cuando hablamos de una fuerza que no viene de Dios y que está más allá de nosotros, estamos realmente hablando de lo oculto.

No se dejen engañar por lo que se dice sobre la ecología, la belleza de la naturaleza en el mundo y la bondad fundamental de las metas aparentes de este movimiento. Quienes se unen al movimiento de la Nueva Era, entran en un movimiento que trata con un poder espiritual oculto, no con una fuerza espiritual proveniente de Dios, sino del reino de la luz falsa y las tinieblas. A la Tierra, le han dado un título nuevo, ahora el de “Madre Tierra”, enseñando que aquí hay creación y vida por medio de este planeta verde.

El Reino de las Tinieblas

   Este reino ofrece una paz falsa y felicidad en el pecado. El hombre es capaz de experimentar profundamente el gozo y la paz dados por Dios, especialmente en el cielo, pero también aquí en la tierra. Muchos de nosotros lo hemos experimentado. Un gozo falso se ofrece, por ejemplo, en el pecado de la borrachera o en el abuso de las drogas, así como en los pecados de relaciones sexuales antes del matrimonio, adulterio después del matrimonio y homosexualidad.

Cuando las personas se involucran profundamente en estos pecados o en el asesinato, el enojo violento, odio profundo, los celos y rencores, están realmente viviendo en el Reino de las Tinieblas y pueden exponerse a la posibilidad de ataques directos de los malos espíritus.

El peligro de hoy es que el pecado ha llegado a ser muy “respetable” en nuestra sociedad y esto incluye relaciones sexuales antes del matrimonio, adulterio, borracheras sociales, aborto y homosexualidad que han llegado a cierta “respetabilidad.” No parecen tan malos y se debe a que no son malos en el Reino de las Tinieblas.

Eliminando el Reino de las Tinieblas

 Nuestros hogares deberían ser lugares sagrados y pacíficos y necesitan estar limpios. No deberíamos dejar que se ensuciaran, ni deberíamos permitir el desorden acumulando cosas inútiles y suciedad en nuestros cajones y armarios. El poder del mal aborrece la limpieza.

Desháganse de todo cuanto hay en su hogar que haya tenido alguna relación con brujería, espiritismo o haya sido usado por algún curandero, un médium, en alguna religión oriental, algún culto, o que haya sido usado para alguna superstición. Destrúyanlo o asegúrense de que es destruido. No guarden joyería que sea simbólica en la brujería o que sea algún signo del zodíaco. Quemen todas las imágenes y revistas pornográficas, aún aquellas que hayan sido guardadas en un cajón, armario o petaca. Destruyan toda literatura religiosa que no está de acuerdo con la verdad básica de nuestra fe que reconoce la divinidad de Jesucristo, que es Hijo de Dios, nuestro único Salvador y que nos conduce al Padre. Destruyan la literatura de la Ciencia Cristiana, Unidad, Ciencia de la Mente, Cienciología, Hare Krishna, yoga, meditación transcendental, Misión de la Luz Divina, Iglesia de la Unificación de Sun Myung Moon, los Niños de Dios y la Senda Internacional. Ninguna de estas literaturas, o algo similar, deberá existir en nuestros hogares. No permitan a la influencia del mal entrar en sus hogares mediante la televisión. Examinen cuidadosamente los programas que ven. Los valores enseñados en los anuncios de televisión no son los valores predicados por Nuestro Señor Jesucristo en el Evangelio de San Mateo, capítulos cinco, seis y siete.

En el hogar – buscando la presencia de Dios

 Aunque Uds. no sean ministros, pastores, sacerdotes o algun titulo eclesiastico, como cristianos bautizados tienen un poder que no conocen. San Pablo dijo esta verdad en su Carta a los Efesios: ” … Y cuál aquella soberana grandeza de su poder sobre nosotros, que creemos según la eficacia de su poderosa virtud, que el ha desplegado en la persona de Cristo, resucitándole de entre los muertos, y colocándole a su diestra en los cielos” (Ef 1, 1 9-20). ¡Piensen en esto! El poder de la oración es más grande de lo que creemos.

Aunque no tengamos el poder de un ministro ordenado, podemos pedir a Dios que proteja y bendiga nuestros hogares. Es bueno tener una Biblia en nuestros hogares y usarla con frecuencia y si queremos pedir a Dios que nos bendiga, podemos decir una oración sencilla en que solicitamos a Dios por su proteccion y amparo divino.

 Librando mi persona del poder del mal
Jesús, mediante su pasión, muerte y resurrección, ha destruido el poder del Maligno. Cuando la influencia del mal es percibido en nuestra propia vida, frecuentemente es por el pecado personal. A causa del pecado de un individuo sufren todos los miembros de la familia. La maldad del pecado es derrotada mediante el poder sagrado que el Señor ha depositado en su Iglesia.

El sufrimiento puede ser aliviado mediante la medicina, la psicología y otros medios humanos, pero Jesús en su Iglesia nos ha dado el auxilio básico que es descuidado con frecuencia.

El “mal de ojo” o “maldición”: Una nota especial

 Algunas personas se atemorizan porque creen que alguien les ha mirado con “mal de ojo”, les ha echado una maldición o ha hecho algo por medio de brujería para atraerlos bajo el poder destructivo del enemigo. ¿Qué hay de este problema?

Mis creencias personales son estas: Jesús es Dios y Señor, por lo tanto tiene dominio sobre el Reino de la Luz y el Reino de las Tinieblas. Satanás no tiene dominio sobre el Reino de la Luz y sólo le está permitido un dominio limitado sobre el Reino de las Tinieblas.

Por lo tanto, si estoy bautizado y vivo en el Reino de la Luz, en estado de gracia santificante, Satanás no tiene dominio sobre mí, a menos que por miedo, yo abra la puerta a su influencia. La gracia santificante significa que comparto de una manera misteriosa en la vida de Dios mismo y El habita en mi alma. (Rom 5,5; 1 Cor 6,16; Jn 14,23). Sin embargo, cuando cometo pecado mortal, pierdo la gracia santificante y paso a vivir en el reino de las tinieblas. Aunque haya sido bautizado, soy vulnerable. Si persisto en un pecado serio sin arrepentirme, soy vulnerable a la influencia de Satanás.

Cuando vivimos en el Reino de la Luz, en estado de gracia santificante, debemos sencillamente rehusar todo temor y colocar nuestra confianza en Dios, luego vivir de acuerdo con el consejo dado previamente en este artículo, en lo concerniente al Reino de las Tinieblas.

Una vez más, sin embargo, hay la dificultad de definir el pecado en nuestros tiempos. Debemos definirlo de acuerdo con los Evangelios y la enseñanza oficial del Magisterio de la Iglesia y no definirlo desde el punto de vista contaminado de la edad moderna. Muchas personas viven en pecado y tienen una paz falsa porque su conciencia ha sido formada, no en el Evangelio, sino en el espíritu de esta era. Pueden estar viviendo respetablemente, ser ciudadanos obedientes de la ley y, en opinión de la gente, vivir bien; pero si no viven de acuerdo con los Diez Mandamientos, el Evangelio y la enseñanza moral de la Iglesia aún en una sola área que implique un pecado grave, probablemente están viviendo en el Reino de las Tinieblas.

 Conclusión
Cualquier forma de adivinación es un pecado grave: leamos en Levítico 20 lo que Dios dice acerca de la adivinación  y brujería:

Levitico 20: 23-26.

23 Y no andéis en las prácticas de la gente que yo echaré de delante de vosotros: porque ellos hicieron todas estas cosas, y los tuve en abominación.

24 Empero á vosotros os he dicho: Vosotros poseeréis la tierra de ellos, y yo os la daré para que la poseáis por heredad, tierra que fluye leche y miel: Yo Jehová vuestro Dios, que os he apartado de los pueblos.

25 Por tanto, vosotros haréis diferencia entre animal limpio é inmundo, y entre ave inmunda y limpia: y no ensuciéis vuestras personas en los animales, ni en las aves, ni en ninguna cosa que va arrastrando por la tierra, las cuales os he apartado por inmundas.

26 Habéis, pues, de serme santos, porque yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos, para que seáis míos.

27 Y el hombre ó la mujer en quienes hubiere espíritu phitónico ó de adivinación, han de ser muertos: los apedrearán con piedras; su sangre sobre ellos.

La brujería, adivinación, ágora y cualquiera de estas formas de adoración satánica es un pecado muy grave delante de Dios. Para el esto es abominación. Pecado que hay que dejar de practicar y buscar la santidad.

Hay muchas y muy variadas formas en que se nos presenta el pecado y el mal en forma atractiva. En este artículo se presentan algunas formas en las que muchos de nosotros pensamos muy rara vez. Pido al Señor que este artículo sea fuente de conocimiento y ayuda para quienes lo lean.

 La oración es remedio poderoso contra las fuerzas del mal. Acudamos a la oración sincera, que brota del corazón, para que el Señor reprenda al Maligno, e instaure en nuestras vidas su Reino de Paz y Bien, Verdad y Justicia.
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¿En que bautismo estas bautizado?

El bautismo bíblico
Pastor Erick Zulcick Phd.

bautismo apostolico

Introducción

Existen muchas experiencias distintas en cuanto al bautismo dentro de las iglesias bíblicas. Cuando yo era un muchachito, recuerdo que íbamos al río para bautizar. Era una experiencia inolvidable, pues toda la iglesia se subía a los carros, hacíamos caravana y llegábamos a la orilla del río donde los candidatos eran sumergidos y procedían a recibir a Cristo a través del bautismo..

Más tarde, nuestra iglesia construyó un bautisterio, y empezamos a realizar los bautismos en la iglesia como parte del culto. Seguramente esta es la experiencia de la mayoría de los que se bautizan en nuestras iglesias hoy en día.

He oído las historias de algunas de las personas ancianas de esta área que cuentan cómo eran los bautismos de su juventud. Muchas de las iglesias bautizaban afuera, pero – a distinción de nuestra situación en Bosnia Herzegovina, antes de bautizar, había que revisar el lugar para estar seguros de que no hubiera serpientes venenosas o incluso animales acuáticos peligrosos.

Ese cuadro de los hombres de la iglesia, ahuyentando de las aguas bautismales las víboras, me parece un símbolo muy potente del bautismo mismo. En las aguas del bautismo, estamos declarando que el poder de Dios supera el poder de la serpiente antigua, el enemigo. Nos da poder para ahuyentarlo, ese mismo poder que Jesús mostró después de su bautismo al ser tentado por el enemigo en el desierto.

Ahora bien, no quisiera dar lugar a malas interpretaciones. El bautismo no es mágico. No hay nada de especial en el agua. El bautismo es, más bien, un símbolo, una señal, un testimonio que damos al mundo de lo que Dios ha hecho en nuestras vidas.

Juntamente con la otra ordenanza que nos dejó Jesús, la cena del Señor, demuestra de una forma actuada la realidad espiritual que experimentamos por medio de la fe. Por favor, no vayan a caer en el error de algunos, que dicen: Ya me bauticé, ya me lavé mis pecados, ahora puedo seguir viviendo la vida como yo quiero.

El bautismo no funciona de esa forma. Si te bautizas sin una fe viva y real en Cristo como tu Señor y Salvador, sólo te has dado un remojón en el agua. Por otra parte, la fe es la única base de la salvación, no el bautismo; el ladrón crucificado con Jesús fue salvado por su fe, aunque no pudo ser bautizado.

Hemos dicho que el bautismo es una señal. Es una señal muy poderosa. Y aqui vamos a estudiar dos de las cosas hacia las que señala el bautismo.

I. El bautismo es señal del poder de Dios

¿Existe en este mundo poder más grande que el de Dios? ¡De ninguna manera! Con su poder, Dios formó las grandes montañas, con su poder hizo el inmenso mar, con su poder puso cada estrella en su lugar, y con su poder derrotó la muerte al levantar a Jesús de entre los muertos.

Ese mismo poder puede obrar dentro de la vida tuya y la mía. Ése es el glorioso mensaje del evangelio. Dios quiere que su poder se exprese en nuestras vidas para nuestra salvación y para nuestra victoria en Cristo. Frente al pecado a veces nos encontramos indefensos, pero Dios está presente para ayudarnos.

Lectura: Colosenses 2:11-12

2:11 En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo;
2:12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.

Bajo el pacto de Dios con Israel en el Antiguo Testamento, cada varón debía ser circuncidado como señal de su participación en el pacto. Ésta era la marca que separaba a los que pertenecían al pacto de Dios.

La circuncisión, sin embargo, no tenía ningún poder para cambiar el corazón de la persona. Era un acto puramente externo. La persona circuncidada sabía que debía de vivir una vida distinta a la de las naciones paganas, pero vez tras vez los israelitas mostraron que eran incapaces de vivir conforme a las leyes de Dios.  Y En su lugar, habríamos hecho lo mismo.

Actualmente, nosotros estamos en otro pacto con Dios, el Pacto Nuevo que Jesús vino a inaugurar. Bajo este pacto, la circuncisión física ya no es necesaria: es irrelevante. Ahora hay otra clase de circuncisión, una circuncisión interna que Cristo realiza en nuestro corazón cuando nosotros lo aceptamos como nuestro Señor y Salvador. El bautismo representa esa increíble transformación que sucede por fe en el corazón del creyente.

El bautismo representa, en efecto, la entrada en nuestra vida del mismo poder que resucitó a Cristo de los muertos. El bautismo representa la muerte de nuestro viejo hombre, con su pecado, su rebelión y su destino infernal, y la obra del mismo poder que resucitó a Cristo para darnos nueva vida en El.

Notamos aquí que el bautismo no tiene ninguna eficacia aparte de la fe. Pablo nos dice muy claramente  que fuimos resucitados en Cristo mediante la fe en el poder de Dios. Aparte de la fe de la persona bautizada, el bautismo no significa nada. El bautismo no tiene ningún poder en sí mismo para salvar.

Para la persona que tiene fe, sin embargo, el bautismo representa un evento extraordinario. Nos lo dice Romanos 6:4: “Por tanto, mediante el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, a fin de que, así como Cristo resucitó por el poder del Padre, también nosotros llevemos una vida nueva”.

En Cristo tenemos poder para vivir una vida nueva. Cuando descendemos a las aguas del bautismo, damos representación a nuestra sepultura con Cristo en su muerte. Con El murieron nuestra culpa, nuestro pecado y nuestra condenación. Cuando subimos del agua, se ve un cuadro de nuestra resurrección para vivir de una forma distinta y renovada.

El bautismo representa nuestra unión con Cristo por medio de la fe. Imaginémoslo así. Digamos que vivimos bajo la tiranía de algún dictador que nos pide todo lo que tenemos y a cambio nos destruye la vida.

Surge un revolucionario que, como Miguel Hidalgo o Francisco Villa, que promete traer libertad de esta tiranía. Ahora surge la decisión: ¿Con quién me voy? ¿Me uno al líder de la rebelión, enfrentando la posibilidad de que falle, y yo tenga que sufrir las consecuencias? Después de todo, si no logramos destronar al tirano, él usará todo su poder para destruirnos.

Es una decisión difícil. Ahora bien, Jesús es como aquel líder de la rebelión, aquel líder revolucionario que promete libertad. Pero hay una diferencia.  ¡El ya ganó la batalla!  ¡No existe ningún riesgo para nosotros! Si nos unimos a El, sabemos que estaremos del lado ganador. Así, entonces,

II. El bautismo es señal de nuestra unión con Cristo

Para aprender un poco más acerca de este concepto, vamos a leer un pasaje muy interesante.

Lectura: Hechos 19:1-7

19:1 Aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo, después de recorrer las regiones superiores, vino a Efeso, y hallando a ciertos discípulos,
19:2 les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo.
19:3 Entonces dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan.
19:4 Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo.
19:5 Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.
19:6 Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban.
19:7 Eran por todos unos doce hombres.

Este pasaje es interesante porque describe una etapa de transición. Las personas aquí descritas, unos doce hombres, habían sido bautizados por Juan el Bautista, pero de alguna manera, no habían entendido que su bautismo era solamente una preparación para la venida de Jesús.

Se quedaron, en otras palabras, a la mitad del camino. El bautismo de Juan era un bautismo de arrepentimiento. Estas personas habían tomado el paso de arrepentirse de sus pecados, pero no había tomado el paso siguiente de aceptar a Cristo como su Salvador y Señor.

Pablo notó algo extraño en ellos, y les preguntó acerca de su experiencia. Cuando supo que estaban viviendo en el pasado, sin conocer a Cristo, les explicó con más exactitud el camino de la salvación, y fueron bautizados.

Si leemos este pasaje con cuidado, podemos aprender algunas cosas muy importantes. En primer lugar, notamos que el texto nos dice que los creyentes fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. Esto significa que fueron bautizados bajo su autoridad, para ser unidos a El.

Una cosa que notamos es que la venida del Espíritu Santo se asocia con el momento de creer en Cristo. Pablo les pregunta: ¿Recibieron ustedes el Espíritu Santo cuando creyeron? El sabía que se recibe al Espíritu Santo al creer, no en el momento de bautizarse. Luego, como comprobación de esto, los bautizados recibieron al Espíritu Santo cuando Pablo les impuso las manos, y lo demostraron hablando en lenguas y profetizando.

Hay quienes piensan que hoy en día, las lenguas y profecías no son marca necesaria de la venida del Espíritu. Dicen que servían en aquellos días en que la iglesia estaba empezando para mostrar indudablemente que el Espíritu había venido. Pero la Biblia deja claro que  todos deben y tienen que hablar en lenguas en algún momento de su vida cristiana. (hablaremos de eso en un tema futuro).

Algunas personas han pensado que, ya que el Espíritu Santo vino sobre Jesús cuando se bautizó, lo mismo sucede con nosotros. El caso de Jesús, sin embargo, fue especial. El estaba siendo comisionado para su obra salvadora. En nuestro caso, como vemos aquí, el Espíritu viene sobre nosotros en el momento de nuestra conversión.

Algunas personas experimentan la presencia del Espíritu de una forma especial cuando se bautizan, y esto no nos debe de sorprender. A fin de cuentas, el bautismo es un testimonio especial de su obra en nuestras vidas, y sería lógico experimentar su presencia en este momento.

Conclusión

Dentro de algunos dias presenciaremos un bautismo. Oiremos el testimonio del poder de Dios derramado en una vida. Recordemos, entonces, que esto es lo que significa el bautismo. Oremos por nuestro hermano que se bautizará. Si alguno de ustedes necesita tomar la decisión de bautizarse también, le invito a hablar conmigo o con algún  líder de su iglesia.

 

Homosexualismo: ¿Es un pecado?

La Homosexualidad: un mal del siglo XXI

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“Homo” es de la palabra griega homos, significando “mismo; igual, idéntico”. Homosexualidad es tener un deseo sexual por uno del mismo sexo. Cuando es aplicado a las mujeres, “lesbiana” se deriva de Lesbos, la antigua isla griega supuestamente habitada solamente por mujeres. Otro término para homosexualidad es “sodomía”, la cual viene de la notoria actividad homosexual de los hombres de Sodoma (Génesis 19). Esta práctica de antigua historia es tan moderna como los titulares de hoy.

“Ninguna sociedad ha aceptado jamás la homosexualidad como una ‘norma alternativa’ (Enciclopedia Baker de Psicología, Pág. 522). Siempre ha sido aceptado que las personas la practicaron, tal como en el Simposio (o debate) clásico de Platón, muchos de los Césares romanos eran gays. Acorde a los investigadores Kinsey, Pomeroy y Martin, menos del 5% de la población americana en 1948 tenían una fuerte conducta homosexual y el 5% era bisexual. Históricamente, siempre ha sido “vista negativamente en todas partes” (ibíd., Pág. 523). Hace cincuenta años en los USA., uno podía ser arrestado por “conducta desordenada” si era atrapado en alguna actividad homosexual.

No obstante, el “movimiento pro-derechos de los gays” busca legitimar la homosexualidad como una orientación sexual normal, aceptable, con la que uno nace y que no se puede ayudar. En 1973, la Asociación Psiquiátrica Americana quitó la homosexualidad de su lista oficial de desordenes mentales. En 1975, la Asociación Psicológica Americana apoyó este cambio y urgió en una cesión de noticias que “todos los profesionales de la salud mental tomarán la dirección en la remoción del estigma de enfermedad mental que por largo tiempo había estado asociado con las orientaciones homosexuales”.

En Junio de 1969 hubieron 3 días de confrontación entre la policía y los homosexuales en el Greenwich Village de Nueva York, después que la policía irrumpió por sorpresa en un bar de gays. En 1968 empezó la Comunión Universal de Iglesia Metropolitana, la cual está compuesta principalmente de homosexuales. Hay una inquietud esparcida en los sistemas de las escuelas públicas de los USA a causa de la literatura que está siendo introducida en los grados de primaria enseñando que la homosexualidad es un estilo de vida normal y aceptable. En los programas televisivos de charlas se elogia (con exageración) a los homosexuales como personas normales, agradables, simpáticas, gentiles, amables, a quienes lo único que les ocurre es que tienen otra orientación sexual. La canción de Garth Brook, Seremos Libres (We Shall Be Free), urge la libre aceptación de los demás, aún de aquellos que son amantes homosexuales. Las principales denominaciones están en alboroto y agitación debido a la presencia de “pastores” homosexuales en sus iglesias. Es más alarmante de lo que pensamos.

Factores Contribuyentes de la Homosexualidad 

La homosexualidad no es una orientación genética heredada. “La teoría genética de la homosexualidad hoy día ha sido descartada generalmente” (Masters, Johnson & Kolodny, Sexualidad Humana, 1985, Pág. 411-412). El doctor médico James Dobson advirtió, “La homosexualidad a menudo parece ser el resultado de una vida de hogar infeliz, usualmente envolviendo confusión en la identidad sexual”. El hogar típico donde esto ocurre es “donde la madre es dominante, sobreprotectora, y posesiva, mientras el padre está rechazando y ridiculizando al niño” (Respuestas del Dr. Dobson a Sus Preguntas Acerca del Matrimonio & la Sexualidad, Pág. 111). El psicólogo clínico Joseph Nicolosi, autor de la Terapia Reparadora de la Homosexualidad Masculina, advirtió en una entrevista para una revista con Enfoque Sobre la Familia, “Mi trabajo con mas de 200 homosexuales señala una relación pobre con el padre … una profunda ofensa o un profundo daño con respecto a su relación con su padre” (Citizen, Noviembre 16, 1992, Pág. 14).

La homosexualidad es una respuesta condicionada, aprendida de un doloroso mal funcionamiento familiar, especialmente en los impropios papeles sexuales del padre y la madre. Esto contribuye a una orientación psicológica y emocional confusa de la identidad sexual de uno. El Dr. E.M. Pattison observa, como cuando un niño de 3-5 años de edad, “el niño se identifica fuertemente con el padre del mismo genero. El fracaso en identificar exitosamente, ya sea debido a la relación hostil, a la relación ausente o distante, o a otro conflicto, deja al niño en un sentido de identidad de sexos inadecuado e incompleto. Aunque otros aspectos de la personalidad se desarrollan, el niño continua hasta la edad adulta con el sentido de ser un varón o una hembra incompleta. Estos niños continúan buscando relaciones del mismo sexo hasta fortalecer su investigación interna por la identidad sexual. También, “el niño se identifica con el padre del mismo sexo para aprender a relacionarse con el sexo opuesto. La hostilidad de un padre hacia el otro puede empeorar el moldeamiento del cruce de sexos o géneros, como cuando el padre odia a la madre. Por consiguiente, el hijo aprende que las asociaciones con varones son mas deseables que relacionarse con la madre. O puede haber una competencia celosa. Por ejemplo, una madre puede volverse celosa de su hija relacionándose con hombres. Por tanto, la hija aprende que debe restringir sus relaciones a las mujeres” (Enciclopedia de Psicología de Baker, Pág. 523). Otra posible influencia que contribuye a la homosexualidad es la confusión de los papeles sexuales en nuestra cada vez más sociedad unisex. La conducta y vestimenta masculina y femenina a menudo es confusa en muchos varones y hembras.

La homosexualidad puede ser ignorada si una persona realmente quiere agradar a Dios y si le es dada la correcta ayuda profesional. Los cristianos aborrecen el pecado pero aman al pecador. Alguien ha dicho, “Dios nos ama como somos, pero nos ama demasiado para dejarnos quedar en ese camino”. También debemos recordar que hay que seguir las pautas de Dios en cuanto al papel del padre y la madre en el hogar, de manera que los hijos vean el correcto papel del modelo masculino y la conducta femenina.

Pero veamos esto:

La palabra gay (sustantivo o adjetivo, plural: gais), es una manera de designar a los sujetos homosexuales masculinos, es decir, a los hombres que muestran inclinación hacia la relación erótico-afectiva entre individuos de su mismo sexo.

La principal diferencia entre las denominaciones “hombre homosexual” y “gay” (que hasta los años setenta significaba alegre o divertido en inglés) es que este último es un término positivo, importado del inglés y elegido originalmente por la comunidad gay de San Francisco (California, Estados Unidos) para referirse a sí mismos. Mientras que “homosexual” es un neologismo que originalmente en inglés tenía connotaciones negativas relacionadas con una patología, enfermedad o tara. Fue acuñado en 1869 por el escritor austriaco Karl-Maria Kertbeny y popularizado más tarde por el psiquiatra alemán Krafft-Ebing.

En países hispanohablantes, “gay” se refiere casi exclusivamente al género masculino (por lo tanto, no se aplica a las mujeres lesbianas o transexuales), estén o no fuera del armario. El transformismo, el travestismo y la transexualidad son fenómenos independientes (entre sí y con los gais), que pueden estar relacionados o no; por ejemplo, un hombre transexual puede ser tanto gay como heterosexual, y un hombre que no es gay, puede ser transformista. Aunque también se usa en algunos países para designar o calificar al género femenino; para evitar confusiones se suele hablar de “gais y lesbianas”, aunque para algunas interpretaciones esta expresión es redundante.

La palabra maricón se usa como insulto grosero con los significados de hombre homosexual.

El término “gay” es un anglicismo o préstamo procedente del idioma inglés. Fue incluido en la vigésimo segunda edición del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), edición del 2001. Proviene del vocablo provenzal gai (en castellano gayo, como en La gaya ciencia) y significa alegre o pícaro. Con tal sentido lo utiliza el poeta Antonio Machado en el poema «Retrato» que publicó en 1906 en el periódico El Liberal y que luego apareció en su libro Campos de Castilla , donde habla del «gay trinar» para para indicar que él no era un ave de esas que canta alegremente.

En la Inglaterra victoriana, el término “gay” se aplicaba a los hombres que ejercían la prostitución homosexual, por el modo alegre en que vivían y la forma en que se vestían. Finalmente, el término gay boy (literalmente “chico alegre”, o prostituto) se convirtió en sinónimo de homosexual dentro de la lengua inglesa. Posteriormente, la comunidad gay internacional adoptó el término tratando la palabra como un acrónimo de “good as you” (bueno como tú), restándole de esta forma el matiz peyorativo al término y reivindicando la igualdad, como personas, entre homosexuales y heterosexuales. Por ello, hoy en día, la primera acepción en inglés apenas se usa y se utiliza casi exclusivamente como sinónimo de homosexual.

Esta actitud de aceptar su “orientación” (desorientación, diríamos nosotros), ha causado que muchos personajes hayan decidido hacer publica su posición y abiertamente reconocen su condición sexual. Hay futbolistas, cantantes mundialmente conocidos, políticos, abogados, gobernadores y de todo tipo. Hoy, solamente gritan al mundo que son oficialmente “Gay” y el mundo les aplaude su valor de aceptarlo. Ya no usan la palabra “Maricón”, o “homosexual” porque eso es denigrante y vulgar.

¿Qué Dicen Las Escrituras? 

En ambos testamentos la Biblia condena fuertemente la homosexualidad como una perversión impía del designio de Dios de un hombre y una mujer en un matrimonio amoroso y para toda la vida (Gén. 2:18-25; Mat. 19:4-5). La Ley de Moisés condenó que los homosexuales fueran apedreados hasta la muerte. “No te echarás con varón como con mujer; es abominación” (Lev. 18:22). “Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre” (Lev. 20:13). Israel no debía aprender a imitar la conducta abominable, inmoral de las naciones cananeas alrededor de ellos (Dt. 18:9). Entre tales prácticas estaba el culto a los prostitutos homosexuales, conocidos como “perros”, los cuales ejecutaban actos homosexuales como parte de la adoración pagana (Dt. 23:17; 1 Rey. 15:12). Tristemente, tal cosa surgió en Judá con el declinamiento moral en el tiempo de Roboam (1 Rey. 14:24). Las reformas de Josías incluyeron el derrumbamiento de las casas de estos sodomitas religiosos, las cuales estaban “… en la casa de Jehová …” (2 Rey. 23:7).

Pablo describe claramente la homosexualidad como una de las perversiones morales de los gentiles en su rechazo de Dios. “Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, 25 ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. 26 Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, 27 y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío” (Rom. 1:24-27). La ley de Dios condena la homosexualidad, junto con al asesinato, como rebeldía impía (1 Tim. 1:10). Pablo enlista la homosexualidad entre aquellas practicas pecaminosas que le impedirán a uno ir al cielo: “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios” (1 Cor. 6:9-10). “Afeminados” o “somoditas”. La  NVI traduce la palabra griega, malakos. Literalmente significa “suave al tacto”. Los griegos la usaban metafóricamente para referirse a los varones que jugaban el papel pasivo en los actos homosexuales, en otras palabras, son quienes toman el papel de la mujer en el acto homosexual. “Homosexuales” se traduce de arsenokoites, que significa literalmente “varón en una cama”. Los griegos usaron esta palabra para referirse al que toma el papel agresivo en un encuentro homosexuales, es decir, son quienes toman el papel del hombre en el acto homosexual. Algunos de los corintios se habían involucrado en actos homosexuales, pero el poderoso evangelio los limpió y liberó de su impiedad (1 Cor. 6:11). El Dr. James Dobson reporta una taza del 70% de éxito en los homosexuales que buscan consejo, por razones morales, para desenmarañar su orientación sexual. En consecuencia, esto NO es algo con lo que usted nace y que no se pueda cambiar. Hay esperanza.

Advirtiendo contra los falsos maestros licenciosos, Judas se refiere al ejemplo del fiero juicio de Dios sobre los pecados de Sodoma y Gomorra, los cuales incluían la homosexualidad. “Como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno” (v.7, cfr. 2 Ped. 2:6). “Contra naturaleza” se refiere a la actividad homosexual. La única unión de carnes que Dios aprobó es la unión de “una carne” en el matrimonio de un hombre y una mujer (Gén. 2:18-25). En Gén. 19, los hombres de Sodoma rodearon la casa de Lot y llamaron a los dos mensajeros que Dios le envió. “Pero antes que se acostasen, rodearon la casa los hombres de la ciudad, los varones de Sodoma, todo el pueblo junto, desde el más joven hasta el más viejo. 5 Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos” (Gén. 19:4-5). “Conocer”, en el lenguaje hebreo antiguo, significa tener intimidad sexual.  Cuan repugnante ver a esta multitud anhelante de una orgía homosexual. La vileza de sus pecados había clamado delante de Dios por un juicio (Gén. 19:13; 13:13). La ciudad fue consumida completamente por el fuego y el azufre del cielo (19:24 y Sigs.). ¡Dios no ha cambiado su visión de la homosexualidad como una abominación moral!

Si te estas viendo en alguno de estos casos, no sufras solo con eso. Nadie nació siendo homosexual, ni vino por herencia. Busca consejo de tu doctor, de tu pastor o de algun profesional en la materia que te pueda orientar. Y pide a Dios ayuda, o perdón por que has estado en ese pecado sin saber que lo ofendes. Estoy aquí para orar por ti.